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Ernesto Gutierrez Conte

Reciente entrevista a Ernesto Gutierrez Conte

Reciente entrevista a Ernesto Gutierrez Conte

Recientemente Ernesto Gutierrez Conte fue entrevistado por el diario El Cronista, en un reportaje en donde contestó diversas preguntas sobre la actualidad nacional politica, economica y de negocios. Veamos cuales fueron las respuestas de Gutierrez Conte.

¿Cómo ve hoy la economía Argentina?

La analizo desde dos aspectos distintos. Uno es cómo empiezan a vernos desde afuera, donde hay elementos que llevan a mayor presión sobre los títulos argentinos y provocan la caída del riesgo país generando un flujo de ingreso de capitales que tiene que ver justamente con una evaluación desde el sector internacional en la cual la Argentina no tiene ninguna alternativa de entrar en default, todo lo contrario, está en una posición política de cambio. Se busca ingresar al FMI nuevamente, acordar con el Club de París y renegociar con los holdouts, dejando en claro el nuevo camino.

Le preocupa el descreimiento que hoy existe en torno a las estadísticas…

Uno puede poner en duda cualquier cosa, y a partir de que se genera la duda, la certeza tarda muchísimos años en volver. Me parece que si hoy se traducen las dudas en la realidad, no tienen un indicativo muy importante, porque las discusiones en los parámetros o en los guarismos no son muy amplias. Estar hablando de si la inflación, a mi criterio, es el 0.50 por ciento o el 1 por ciento mayor o menor, en una Argentina que ha sabido vivir con inflaciones del 3 mil por ciento, no es un problema. Por otro lado, el punto de partida de esa desconfianza que ha sido el Indec pone también en tela de juicio el resto de los números que se proveen del Estado. Y yo creo que es malo que esto suceda porque, a partir de ahí, cualquier cosa que sea publicada por el Estado genera dudas. Y hay elementos como por ejemplo pueden ser las reservas del Banco Central, la relación del PBI con respecto al endeudamiento que tiene la Argentina que están en su mejor performance de toda la historia y están bien. También los índices de desempleo si se los compara con otras épocas de la Argentina.

¿Entonces usted cree en los índices públicos?

Hoy los elementos que podían configurar una duda, es muy probable que ya no existan más, pero la duda persiste, y hay una caja de resonancia que la amplifica día a día. Y no veo bien como argentino o como empresario argentino, cuando, por cuestiones que tienen que ver con la política, se muestra que la economía de la Argentina está mal cuando en realidad está bien.

¿A qué áreas se refiere concretamente?

Cuando la comparo con otros períodos vemos que estamos en un buen período, creíamos que una ola que se venía levantando en el horizonte del mundo globalizado iba a arrasar con nuestro país y no sucedió. Entonces evidentemente, la estructura económica tenía una fortaleza o por lo menos estaba estratégicamente orientada a tener la capacidad para soportar esa ola. La Argentina está incluso mucho mejor en cuestiones de desempleo que naciones como los Estados Unidos o algunos países de Europa.

Sin embargo, la inversión extranjera directa sigue cayendo…

Yo creo que ahora el análisis viene por otro lado, cuál es el motivo por el que hay esta percepción en la que se produce una amplificación de una gran cantidad de factores que parecen negativos cuando en realidad no lo son y eso te demarca que hay una situación de crisis política en la que me parece que hoy no hay, en nuestro país, arraigada una oposición que haya tomado realmente el rol de oposición, me parece que hay muchos partidos, muchos sectores, incluso empresarios opositores al Gobierno que actúan de una manera heterogénea, pero siendo caja resonancia de situaciones que por ahí no son del todo ciertas. La crisis es política, no económica.

Le parece que hay una crisis social…

Para mí la política es solo un aspecto de una crisis mucho mayor, de la falta de decisión empresaria de poder unificarse. El grado de atomización sindical empresaria que hay en nuestro país es un ejemplo. El grado de heterogeneidad al momento de la toma de decisiones, al momento de emprender objetivos comunes, al momento de defender paradigmas insoslayables ante cualquier situación también. Y no voy a poner lo ejemplos comunes que siempre ponemos de Brasil o de los EE.UU., sino de otros países como México, Canadá, o la propia España. Hay hilos conductores hacia un futuro de previsibilidad que se replica también en la cultura o en el periodismo. Me parece que la Argentina está en un momento convulsionado, que lo que tiene que mirar fundamentalmente hacia delante es un afianzamiento de las instituciones, y cuando hablo de instituciones no hablo sólo de instituciones políticas, sino de todas. Generar homogeneidad en la representatividad ya que un país no puede funcionar con 20 partidos en oposición ni 25 centrales empresariales.

¿Le preocupa la conflictividad sindical, por ejemplo, en casos como Kraft?

La conflictividad sindical, mientras se genere por temas puntuales, no me preocupa. Sí me preocupa cuando esas situaciones se generan, se hacen crónicas, y cuando esa situación pasa, o deja de lado el interés del propio trabajador y empieza a tener otros objetivos que son desconocidos.

¿Qué efectos concretos genera la conflictividad y la crisis política en la economía?

Lo único que genera es que la propia inversión local y, por supuesto la inversión privada, dejen de tener a la Argentina como un objetivo para hacer negocios.

En este contexto, ¿por qué aparecen ustedes como candidatos a quedarse con Telecom?

Porque Telecom es una compañía muy interesante, una empresa que tiene aspectos de futuro relacionados con la tecnología y compite en uno de los sectores más relevantes para el crecimiento del país, ya que dan valor agregado. Y una compañía de telecomunicaciones es sin duda un jugador muy importante en ello. Una compañía con una envergadura como la de Telecom nos interesa como grupo. Es una compañía que también te relaciona con un mundo globalizado donde la misma telecomunicación es una vía de esa globalización. Y me parece que tiene también un aspecto paradigmático en lo que hace al volumen de operación de esa empresa siendo hoy considerada entre las empresas más importantes de la Argentina.

¿Avanzaron en la alianza con Slim o es sólo una intención?

Una alianza de esta naturaleza lleva mucho tiempo, involucra una expresión de deseo de dos partes, y de ponerse de acuerdo en muchos elementos que sin duda se van haciendo día a día. Independientemente de que hoy podamos ir o no con el Grupo Slim, puede formularse que esa alianza se estreche mucho más en el futuro, por la propia evolución en las relaciones.

¿Por ahora es sólo un acercamiento?

Son muchas charlas que hemos tenido no solamente con Slim sino con muchos operadores de muchas partes del mundo. A muchas empresas les interesa Telecom y no sólo de la Argentina. Hay compañías rusas, europeas, americanas, mexicanas y evidentemente, como a nosotros nos pasa en otras partes del mundo, buscan socios locales para poder desarrollarse. Ya hemos tenido contacto con varias. Por ahí de todas esas con quien tenemos mayor afinidad y lo hablamos mucho con Eduardo Eurnekian es con Slim.

¿Ya hicieron negocios juntos?

En el caso de Slim, primero porque hablamos el mismo idioma, segundo porque está radicado en la Argentina con negocios concretos y tercero porque nos conocemos hace mucho tiempo. Hemos tenido relación por otros temas que tienen que ver más con las organizaciones no gubernamentales, como la Global Initiative de Clinton, y él participa también en el . Pero insisto, la toma de decisión de cómo vamos a ir y en qué momento se va a tomar es el corolario de muchas evaluaciones y fundamentalmente de la oportunidad y eso todavía no está cerrado.

¿Qué plazos manejan en el deal de Telecom?

Es una operación muy compleja, que tiene no sólo un oferente como nosotros. Me parece que la gente de Telecom Italia, está trabajando por lo menos con 6 o 7 alternativas, que tiene que evaluar, discutir y, de última, es una decisión privada que va a tomar Telecom Italia en su momento, va a decidir cuál es el que mejor le pague y en qué condiciones.

¿Qué siente cuando lo señalan como un empresario Kirchnerista?

- A nosotros siempre nos han dicho empresarios kirchneristas, antes duhaldistas, delarruístas, menemistas. Y yo creo que siempre vamos a estar al lado de un gobierno que está manejando un país, por dos motivos: para ayudarlo o para tratar de convencerlo de lo que nosotros creemos que habría que hacer. Nuestra característica, nuestro lugar en la sociedad, como empresas o como grupo de empresas importantes, no pasa por una posición pasiva. Si al presidente de la República Argentina o al presidente de cualquier país le va bien, a los empresarios también les va bien. Tenemos negocios sensitivos en los cuales la relación entre el Gobierno y nuestras empresas es fundamental y clave. Entonces el acercamiento hacia el poder político es natural, no solamente de nuestra empresa sino de cualquier otra. La idea de empresarios “ista” (se refiere así al mote según el gobierno en curso) con el prefijo que le quieras poner, siempre tiene una expresión, me parece, despectiva, sin ningún análisis, tratando de denostar, y me parece que la real responsabilidad que tiene no solamente un ciudadano, es como la parábola de los talentos, en la medida que tenés más capacidades, más responsabilidades hay que tomar. Es una responsabilidad tener que interactuar con los gobiernos, y no solamente los gobiernos de la Argentina, los gobiernos regionales. Le voy a decir, tengo mejor relación con Lula que con Kirchner, tengo muchísima más.

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